Después de años de ritmos de vida acelerados, la pregunta "¿Mi casa me ayuda a sentirme mejor?" impulsa el Wellness Design, la tendencia clave de 2026. Esta filosofía busca crear entornos que reduzcan el estrés, favorezcan el descanso, mejoren la concentración y contribuyan activamente al bienestar físico y emocional. Ya no se trata solo de estética, sino de que la vivienda se convierta en un espacio que cuida de nosotros.