El diseño multisensorial redefine el interiorismo en 2026, yendo más allá de la estética visual. Esta metodología crea experiencias inmersivas integrando luz, sonido, texturas, aromas y confort térmico. El objetivo es diseñar hogares que reduzcan el estrés y mejoren el bienestar físico y emocional, priorizando cómo nos hace sentir cada espacio.