La Inteligencia Artificial está redefiniendo el diseño de interiores, transformando hogares en espacios personalizados y adaptativos. Más allá de la estética, la tecnología permite comprender hábitos y necesidades individuales, creando entornos funcionales que evolucionan con nosotros. Esta revolución tecnológica no reemplaza la creatividad humana, sino que la amplifica, permitiendo diseñar mejores experiencias para las personas.